PARA REFLEXIONARToda comenzó cuando cierto día, en un ascensor, escuché la siguiente expresión de una vecina, al referirse a una joven casi niña, que había quedado embarazada precozmente: _ "A esa chama, le pasó eso, por realenguita". Bueno a decir verdad, la última palabra fue peor. Esa mala opinión me conmocionó, y me hizo pensar en los motivos y en las consecuencias de la crítica y el chisme.
Decimos: "Es una buena persona, pero ¿no has oído lo que dicen de ella?" Y usamos aquel misterioso tono de voz, como si un secreto eterno nos hubiera sido revelado. Si permites que este gigante te agarre por el cuello, no tardarás mucho en convertirte en un chismoso crónico. Andarás hablando de todo mundo, sin importar si lo que dices es verdad o no. Por supuesto, exigimos: _"¡No se lo digas a nadie!".
Este defecto no respeta clases sociales, ni religiosas. Si una mujer se golpea el rostro con un objeto, la gente dice que el esposo le dio un puñetazo. Si un jefe invita a una empleada a tomarse un café, ya la convierten en su amante. Cuando un caballero no hace caso de las insinuaciones de una dama que no le gusta, entonces es gay. A los gerentes que trabajan hasta altas horas de la noche, les dicen parranderos y mujeriegos. Si alguien no consigue trabajo pronto, es un vago. A las personas buena gente, las tildan de tontos. Hay otros comentarios para descalificar como : _”Que habrá hecho, que se metió en un convento”.Ni las monjas se salvan de esto. Ellas se critican unas a otras. En esto no hay grupo religioso, político, o militar que se escape. La gran mayoría de las veces se critica por envidia. No se tolera el éxito, pero tampoco se tolera el fracaso.
Poniéndole un toque humor a esta realidad, se dice que en una oportunidad un borracho se dirige a un sacerdote y le pregunta: _ Padre, ¿Porque da la cirrosis? Y este último le contesta para darle una lección: _ Da, por tomar licor y emborracharse hasta la madruga, por perseguir mujeres de la mala vida, y por jugarse hasta el último centavo. ¿Por qué me lo pregunta?. Y el borracho contestó: _ Porque leí en el periódico, que el santo padre padece de cirrosis. Y el cura quedó ponchao con su propia medicina.
He sido blanco alguna vez de este tipo de comentarios. y tambien he caído en esa práctica de criticar a algunas personas conocidas. Pero hoy me parece un defecto malévolo, que solo la raza humana posee.
“Eres una niña soplona”. le decîan a los niños de primaria que le chismeaban a la maestra. Con esta expresión hacían a las mujeres más proclives a esta práctica. Pero, los hombres tampococo se quedan muy atrás, su ego también se defiende, hundiendo a los otros, para sentirse superiores en relación a los demás.
La lengua es como un fósforo, que utilizado para el bien, nos da fuego, y sirve para cocinar, alumbrarnos, o darnos calor. Pero igualmente puede incendiar un edificio completo quemando a muchas personas y bienes. Con razón se dice que el que domina su lengua, domina su vida.
Algunas consecuencias de la crítica y el chisme
Mujeres que criticaban con desprecio a los Negros, terminaron casándose con hombres súper negros, y en otros casos, sus hijas hembras, buscaron hombres negros.
Conozco mujeres que les gustaba llamar zorras, y cosas así, a cualquier mujer, y resulta que cuando tuvieron hijas hembras, han terminado metiendo la pata.
También hay hombres que hablaron mal y renegaron de su familias humildes y regresaron golpeados por la vida pidiendo ayuda.
Se ha descubierto que hay cierta relaciòn de la crítica con la Artritis Reumatoide, puede producirse por este mal habito, y por la acumulación de resentimientos. Mucho cuidado, la lengua puede ser castigo del cuerpo.
El chisme circula más rápido que un correo electrónico. Por eso se dice que en pueblo pequeño, infierno grande.
Conclusiòn: En boca cerrada no entran moscas.
El que logra dominar sus palabras, domina su vida.